Mostrando entradas con la etiqueta lanzas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lanzas. Mostrar todas las entradas

domingo, 9 de junio de 2013

Redescubriendo la lanza (by Noeko)

Tengo que admitir que las lanzas nunca me habían llamado mucho la atención. Pocas variantes para su manejo, difícil extrapolación de diseños al mundo del softcombat, poco robustas… nada que ver con la espada, con permiso de hachas y mazas, el arma reina.
Pero todo ello empezó a cambiar en la pasada edición de Hijos de Rothgar. Los herreros eskilfingos llevaron unas cuantas, demostrando ser letales en una batalla campal. Protegidos por hombres con escudos supusieron una ventaja difícil de igualar. Hay que decir además, que las lanzas que llevaron tenían puntas intercambiables (gracias a un original método de rosca aun no del todo pulido), lo que permite adaptar su diseño a necesidades especificas y alargar un poco su durabilidad.

Esperando antes de un ataque en Hijos de Rothgar 2012.

En cuanto empecé a manejarlas se me quitaron todos los prejuicios respecto a ellas. Su manejo requiere mucha pericia, en tanto que el manejo de distancias cobra una nueva dimensión al disponer de mucho más margen de maniobra. Además, las posibilidades de pinchar o cortar, aunque sea con una hoja de dimensiones más reducida que una espada, te deja reciclar e incluso reinventar muchos de los golpes de otras armas: fondos, “el terrible golpe al dedo gordo del pie”, fintas con barrido… Respecto a otras armas a dos manos, como pueden ser los mandobles, la obligatoriedad de poner las manos separadas cambia completamente los esquemas de ataque, las piernas no se cruzan tanto y se puede hacer más juego de manos: giros de hoja, embestidas o retiradas rápidas…





Algunos momentos del torneo.

La verdad es que a la vista de estas primeras experiencias con lanza se me hace raro ver tan pocas en los eventos en vivo. Además de lo complicado de su construcción o del elevado precio o durabilidad que pueden dar las lanzas comerciales (las que he visto no me acaban de convencer), pienso que esto se podía deber a que el máximo partido de este tipo de armas se saca en un entorno colaborativo. Algo poco habitual en los torneos de softcombat. Aunque un lancero diestro en solitario puede ser muy eficaz, acompañado de un par de hombres con escudo que le protejan es mortal de necesidad. Otra alternativa es el uso combinado de lanza más corta con escudo, no me parece mala idea (que se lo digan a los Hoplitas griegos), pero no lo he probado (aun) así que ya os lo contaré en futuros artículos.

Foto del evento Warhammer: Heldenhammer.

Evento europeo.

Evento europeo.

Bonus: video del evento danés Krigslive IX

Con este buen sabor de boca, me dispuse a participar emocionado en la competición de lanza del primer torneo de softcombat que nuestros compañeros de la Guardia Helmántica realizaron el pasado marzo en tierras charras. Pocas personas llevaron sus armas así que los 18 participantes usamos los modelos de la organización, dos metros de fibra o bambú con una hoja ligeramente curva a modo de naginata corta (detalle muy importante pues permitía golpes interesantes con un solo giro de muñeca).

Lanzas marca Calimacil, Kira y Hangaku.

Lanzas utilizadas durante el torneo Lanza Valyria.

Un montón de armas de asta de diferentes precios y tamaños en esta página: http://www.dein-larp-shop.de/gb/larp-waffen/stangenwaffen.html?p=1

Al ser muy parecido al bastón empleado en jugger, los jugadores de esta modalidad parecían tener cierta ventaja aunque a algún “bastonero” reconocido se le atragantó la nueva modalidad. Creo que las estocadas con la punta fueron uno de los golpes más vistos en los diferentes combates y hay que recordar que en la versión de la lanza de jugger, los golpes de fondo con la punta se consideran no válidos. Este cambio se podía observar también en las guardias de los combatientes, predominando aquellas con la punta en ángulo ascendente sobre la típica de jugger “escoba para barrer” muy ventajosa para parar cadenas.

Bastón de jugger.

Q-tip de jugger.

A veces los cuatro metros de círculo se quedaban algo pequeños para armas tan largas, pero la obligatoriedad de tener una de las manos siempre en las marcas centrales compensaba las distancias cortas. La construcción de esta ocasión aguantó perfectamente todo el torneo (sólo salto alguna parte de la coquilla del mango, habrá que conseguir cinta americana efecto madera que seguro que aumenta su durabilidad). Resultados aparte (David y yo llegamos imbatidos a la final pero me acabo venciendo por un estrecho 5-4), resultó tremendamente divertido y emocionante. Eso sí, las gafas o algún tipo de protección para los ojos se hacen más que recomendables.

¡Habrá que ir entrenando para la edición del año que viene!

Un momento de la final. Por el pie derecho de David se ve que su ataque es inminente… A destacar en la foto el estreno del nuevo arbitro oficial del concilio y ganador el día siguiente en la modalidad de espada y escudo.

P.S.: Os dejo un vídeo que acabo de descubrir con el test de seguridad de las lanzas de Calimacil: