sábado, 7 de septiembre de 2013

Corresponsal de guerra: Hijos de Rothgar 2012

Hace ya unos meses que acudimos a este evento (Puente de todos los santos de 2012) y aunque tarde, quiero contaros en que consistió esta edición y que tal nos fue. En este mismo blog he publicado bastantes entradas sobre los preparativos del evento, pero pocas veces os he contado lo acontecido.
Para quienes no lo sepan, Hijos de Rothgar son unas jornadas vikingas de softcombat: en una ambientación vikinga con toques fantásticos se disputan multitud de pruebas y torneos de softcombat.
Acudimos por primera vez en 2009, Vadob y yo, por invitación de Ogruu, y desde entonces hemos procurado no faltar ningún año. De hecho cada año hemos acudido con alguien más.
El evento tiene un marco histórico que va avanzando con los resultados de los torneos de cada año y con la resolución de las situaciones que plantea la organización. Si queréis tener una idea de lo ocurrido en los últimos años os recomiendo que leáis el cantar que el skald Jabibiv amplía año tras año.
En 2011 el viejo rey Ogruu no quiso renunciar al trono, sufrió un intento de asesinato, Grendel huyó o fue ahuyentado, los pueblos se enfrentaron abiertamente y finalmente los skilfingos declaramos la guerra a gigantes y gautas. Así pues, los skilfingos nos preparamos para la guerra durante 12 largos meses.
Antes del evento planificamos nuestra estrategia, preparamos un estandarte, revisamos y reparamos armas, reclutamos algún soldado más y fabricamos lanzas largas. Además fuimos caldeando el ambiente desde este blog a través de varios post en los que contamos con la creatividad de maese Vadob.

La alineación gauta casi al completo, faltaban algunos por llegar.

Con todo esto, 6 skilfingos zarparon a la cabeza de la flota de drakkars verdes (mi furgoneta), cargados de armas y provisiones rumbo al Heorod (Montalban, Teruel) ocupado por el rey Ogruu el maldito.
Normalmente solemos llegar el día antes del evento, pero este año llegamos justo para la comida y apenas tuvimos tiempo de respirar. Tan pronto como terminamos el café tuvimos que vestirnos y preparar las armas porque comenzaban las explicaciones y la guerra.

Este año el evento no tendría pruebas, sino que serían diferentes escenarios de batalla cuyos resultados afectarían a los siguientes escenarios. El número de "respawns" para todo el evento serían los puntos obtenidos el año anterior por cada facción. Así, los skilfingos y matadragones disponíamos de 600, mientras que gigantes y frisios disponían de 700. Los gautas estaban fuera de la ecuación por el momento.

Goblins peleones, antes del armisticio.

Desde la organización se aseguraron de crear un clima de tensión casi constante separándonos en los dormitorios por facciones, y sentándonos en la mesa enfrentados, también por facciones. El hecho de no compartir cuarto con los gigantes hizo posible disfrutar de la siesta (temed al ataque del ronquido poderoso), que este año ha sido imprescindible para poder aguantar los cuatro días de evento (yo nunca echo siestas ni tomo café solo, y esta vez me guarde un vaso de café solo para después de la siesta).


Los empleados del príncipe negro esperan el asalto gigante.

Como responsable de los skilfingos, tuve una permanente sensación de tensión, me costaba dormir preocupado por los posible escenarios siguientes a que nos enfrentaríamos, y me sentí realmente responsable de los resultados que obteníamos ante mis compañeros. Si desde organización buscaban que sintiéramos la presión de un conflicto, debo decir que lo consiguieron.

El principe Albert antes de ser rescatado por sus enemigos skilfingos.

Durante 72 horas nos dedicamos a combatir en múltiples escenarios: diurnos, nocturnos, infiltración, batallas abiertas, asedios, búsquedas, laberintos demoníacos, conspiraciones, rescates, en solitario a oscuras... estos son algunos de los escenarios que disputamos (por cortesía de organización):


  1. La carrera de los drakkar.
    Los Skilfingos se hacen a la mar cuando se funde el hielo.
    Los Gigantes por su parte han ido caminando por el hielo arrastrando sus pesadas embarcaciones.
    Ganan los Skilfingos y el rey Albert es obligado a replegarse al mar.
  2. Encuentro de exploradores.Combate nocturno por la búsqueda y posesión de la cala donde los gigantes han de desembarcar.
  3. Defensa de la cala.
    Como los exploradores Gigantes no regresan, el rey es obligado a entrar a las bravas en la playa más cercana. Esta es defendida por tropas Skilfingas mientras el resto de su ejército va camino del Herod.
  4. Caravana de monstruos.Los Skilfingos se enfrentan a una caravana de monstruos que tienen retenido al príncipe Albert, hijo del rey de los Gigantes. Los matan y lo rescatan.
  5. Los Gigantes asaltan una población dominada por Noeko, el príncipe negro de los Gautas.
    Las provisiones empiezan a escasear.
  6. La emboscada por las provisiones.
    Tropas Gautas rebeldes asaltan la línea de aprovisionamiento Gigante. Estos pierden la comida.
  7. Intento de envenenamiento de la comida Gigante.Los Gautas rebeldes, con malas artes, envenenan la comida y sacrifican tropas con el fin de que los gigantes mueran de hambre. Sin embargo, el ardid es fácilmente descubierto por los Gigantes que no pican.
  8. Los Skilfingos toman una fortín goblin fuertemente defendido por Goblins de topera.
    Pero les cuesta numerosas bajas.
  9. La carrera de los Poneys Peludos.
    Debido a las noticias de la inmortalidad de Ogruu ambos reyes envían jinetes a la retaguardia para que les aconsejen lo sabios de cada nación.
  10. El Bosque mágico.
    Los héroes se internan en el bosque mágico para encontrar el árbol de Odín. Los Skilfingos lo echan abajo.
  11. Taberna.
    Pulsos, hacha borracha, wikinfú… lo típico.
  12. Batalla campal. La victoria Skilfinga es apabullante. El Rey Gigante es obligado a huir en desbandada con los restos de su ejército.
  13. Asedio del Herod.
    Los Skilfingos consiguen echar abajo las puertas del Herod con relativa facilidad.
  14. La lucha de los Distritos.
    Cuando las puertas caen se lucha por cada uno de los distritos de la ciudad.
  15. El laberinto.
    En la ciudad se encuentra una gruta a un dungeon desde donde se accede a la sala del rey Ogruu.
  16. Combate final contra el rey Ogruu.


La conclusión de la campaña bélica se desarrollo en un laberinto nocturno, con demonios, goblins, túneles (a rastras y con las armas que entraran), encontrando al final al rey maldito seducido por la bella y demoníaca hechicera de Hel. El enfrentamiento final se produjo, todos contra Ogruu; y una vez eliminado el maldito, la sangre siguió corriendo en una suerte de festival del asesinato y la purga. El resultado: un skilfingo que no desea el trono se sienta en él. Paradojas del destino.

Sólo puedo felicitar al equipo skilfingo y sus aliados, que ha sido el mejor equipo con el que me he metido en una batalla, y sin los que nunca habríamos ganado la guerra.
Podéis leer las cifras y el resultado de la guerra en el blog del evento. Puedo decir a nuestro favor, que nos sobraron 60 "respawns" y casi todos nuestros héroes sobrevivieron.

Skilfingos victoriosos con su orgulloso estandarte.

Además de toda esta batalla, también pudimos disfrutar de la taberna vikinga, con sus cantos, cerveza, viandas, música  pulsos, jolgorio y diversión; aunque esta vez echamos de menos a la tabernera Mir, que sufrió un accidente durante uno de los combates y hubo de acudir a urgencias. La hoguera este año ha sido más relajada, sin discusiones por la sucesión ni declaraciones de guerra.
El domingo solo restó recoger todo el laberinto, las máquinas de guerra, las armas, hacer el petate, comer en hermandad, celebrar un breve concilio aprovechando los asistentes (de aquí salió parte de las revisiones del reglamento de este año) y abrazar a los amigos antes de partir.

Máquinas de asedio utilizadas en algunos escenarios.

Como otras veces, el albergue sigue en la misma linea: comida abundante, buena y casera, instalaciones limpias, chimenea acogedora, comodidades suficientes, y un precio muy, muy económico, tan solo 80€ euros. Baste decir que mi mujer, embarazada, pudo acudir sin problemas e incluso participar en algunos escenarios.
Debo decir que el trabajo de la organización fue impresionante, y como participante creo que es la mejor experiencia de juego que he vivido hasta ahora. El agotamiento fue absoluto, tanto físico como mental, pero la euforia y satisfacción emocional es indescriptible.

El trono vacío del Heorod.

Tengo que reiterar mi enhorabuena a los organizadores por hacernos disfrutar de unos días tan estupendos. Desde que participamos en Hijos de Rothgar por primera vez hemos ganado grandes amigos y conocido personas estupendas, y no importa cuanta sidra o dulces llevemos cada año, siempre estaremos en deuda.
Desde este blog os recomiendo que acudáis al menos una vez, con la mente abierta, pues no es un evento al uso. Y si lo disfrutáis tanto como yo, volveréis al trabajo con una pregunta en mente: qué hago yo aquí con lo bien que estaba matando gigantes?

Todos quisieron sentarse en el trono, para la posteridad, pero sólo los skilfingos ganaron ese derecho.

PD1: no hay muchas fotos este año, estábamos demasiado ocupados luchando y guerreando.
PD2: Aquí tenéis otra reseña cortesía de maese Thundersomhttp://guardiahelmantica.blogspot.com.es/2012/11/hijos-de-rothgar.html

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